
miércoles, 26 de octubre de 2011

LA NUEVA PLANTA DE LABORATORIOS RICHMOND S.A.

LAS COMPAÑÍAS FARMACÉUTICAS ARGENTINAS SIGUEN CRECIENDO E INCREMENTANDO SUS EXPORTACIONES.
viernes, 21 de octubre de 2011
¿Qué diablos hacemos casados con Brasil?

Una mirada distinta sobre el comercio Argentina - Brasil. De Lucas LLach en "La ciencia maldita", diario "La Nación"
En una época se decía: el Mercosur tiene para Brasil un objetivo político (influir más en Sudamérica), y para Argentina un objetivo económico, acceder a un gran mercado.
¿Es así? Este año es posible que la Argentina cierre el año con un déficit comercial de 6500 millones de dólares con Brasil. Somos liberales, no nos molestan los déficits per se; pero en este caso sirven para hacer una cuenta de qué ganamos y qué perdemos. Casi todo lo que importamos de Brasil son cosas que, en caso de no tener un acuerdo arancelario, importaríamos desde otros orígenes más baratos. Por ejemplo, desde Brasil importamos hasta agosto 14.000 millones de dólares, que podemos proyectar para el año en 21 mil millones. Supongamos –y es una estimación conservadora– que comprando esos mismos bienes en China u otros países nos ahorraríamos un 20%. El ahorro total sería de 4200 millones de dólares, o casi 18.000 millones de pesos.
Es mucho dinero. La asignación por hijo es de 280 pesos mensuales o 3360 pesos anuales. Es decir que el sobreprecio que termina en manos de empresarios brasileños alcanzaría para pagar 5 millones de asignaciones, que son más o menos las que hay.
Cierto, hay una falacia. También los brasileños pagan un sobreprecio a las exporaciones argentinas hacia Brasil. Pero con el déficit que hay, ese subsidio que reciben nuestros empresarios por sus exportaciones son menores. En términos netos, si es cierto que el déficit será 6500 millones, estamos pagando a los empresarios brasileños sobreprecios que, en el monto total, exceden al sobreprecio que los brasileños pagan a empresarios argentinos. De nuevo: si el sobreprecio promedio fuera 20% en ambas direcciones, estamos despilfarrando 1300 millones de dólares.
No es poca cosa, y no me queda claro si otros beneficios que obtenemos del Mercosur supera a ese subsidio que los argentinos estamos dando a los empresarios brasileñbos.
blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/la-ilusion-y-el-desencanto/que-diablos-hacemos-casados-con-brasil/miércoles, 19 de octubre de 2011
EL ESCENARIO INTERNACIONAL DE LOS PRÓXIMOS AÑOS. PRECIOS ALTOS DE LOS ALIMENTOS

El recientemente designado Director de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), José Graziano da Silva, acaba de emitir una declaración afirmando que los precios de los alimentos seguirán altos por varios años más. "Hasta que no tengamos una situación financiera más estable en todo el mundo, los precios de las materias primas reflejarán eso", dijo el funcionario. Acotemos que la estabilidad financiera parece un objetivo difícil de lograrse en el mediano plazo, e incluso pareciera estar en vías de empeorar, tanto en USA como en Europa. Con lo cual cabe pensar que, entonces, los precios altos de los alimentos serán una constante en los próximos años.
Este escenario de precios altos en materia agrícola, es asumido también por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en su documento conjunto con la FAO "OECD-FAO Agricultural Outlook 2011-2020" (http://www.keepeek.com/Digital-Asset-Management/oecd/agriculture-and-food/oecd-fao-agricultural-outlook-2011_agr_outlook-2011-en). La OCDE acaba de reiterar esta postura, en sus comentarios formulados al documento conjunto en "Agriculture: Higher prices here to stay, says OECD-FAO report" (http://www.oecd.org/document/31/0,3746,en_21571361_44315115_48182047_1_1_1_1,00.html).
El documento "Economy: Global shocks to become more frequent", donde la OCDE plantea presagios sombríos para los próximos años de la economía mundial, afirmando que sufrirá crisis mas frecuentes y más graves, supone una nueva vuelta de tuerca. "Las consecuencias económicas de acontecimientos como la crisis financiera o una pandemia potencial van a amplificarse por la imbricación creciente de la economía mundial", según este informe. La epidemia de neumonía atípica (SRAS), en 2002, "que se propagó rápidamente desde Hong Kong al mundo entero a medida que viajeros contaminados por el virus" regresaban a sus países, ya puso en evidencia la "creciente amenaza de las pandemias", dice la OCDE. "El número creciente de megalópolis muy pobladas, sobre todo en Asia, aumenta este riesgo", en particular en "Dacca, Manila y Nueva Delhi, grandes plataformas para los viajes de negocios, turismo y migraciones", expresa el informe. Se sostiene que es necesario contar con nuevos antibióticos para hacer frente a las nuevas infecciones bacterianas resistentes a los medicamentos actuales, y aconseja adoptar una política de incentivos fiscales y de aceleración de patentes a la industria farmacéutica.
Si combinamos un período de varios años de crisis económica y sanitaria (también geomagnética, dice la OCDE), estamos hablando de una creciente inestabilidad financiera mundial y de epidemias y pandemias graves que exigirán medidas concertadas para enfrentarlas. Y durante ese lapso, los precios de los alimentos seguirán siendo altos, según lo sostienen tanto la FAO como la OCDE. Entonces el escenario será de crisis financieras, epidemias, pandemias graves, y altos costos en el suministros internacional de alimentos.
Ahora ya estamos a las puertas de una de esas crisis a las que alude la OCDE en su informe. Aquí se pondrá a prueba hasta que punto los precios internacionales agrícolas y los flujos de volúmenes transados, mantendrán niveles alineados con la situación actual, o se producirán desequilibrios susceptibles de afectar nuestros ingresos de exportación.
En Argentina hemos atravesado la crisis financiera desatada en 2008, sin consecuencias graves. En este aspecto nuestro aislamiento de los mercados financieros internacionales nos jugó a favor. También atravesamos dos grandes pandemias, gripe aviar y gripe humana, con efectos muy leves sobre nuestra población. En el interín, nuestra producción agrícola continuó con su sendero de mejora tecnológica, rindes crecientes y precios internacionales altos. Lamentablemente nuestras carnes no siguieron el mismo camino, pero en tres años más los rodeos estarán bastante recompuestos, en la medida en que se mantengan precios remunerativos al productor. Nuestra producción láctea continúa creciendo, al igual que las exportaciones. El perfil de nuestra deuda externa no plantea dificultades insalvables en el mediano plazo. Todo esto quiere decir que el escenario que vaticinan las agencias de la ONU, puede encontrarnos no sólo en buenas condiciones para enfrentarlo, sino ante la oportunidad de seguir exportando alimentos a muy buenos precios. De la crisis nace una oportunidad.
Para aprovechar al máximo estas posibles ventajas, es necesario acomodar la casa. Articular una política firme de reducción gradual de la inflación y de los costos directos que actúan sobre la producción, lograr el equilibrio fiscal y ordenar el sector de comercio exterior, suprimiendo distorsiones generadas por el sector público, son los complementos ineludibles. ¿Lograremos hacerlo o desaprovecharemos la oportunidad?. No se trata aquí de ideologías, partidismos ni especulaciones electorales. Simplemente del sentido común necesario para implementar políticas basadas en el consenso y en el interés nacional.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Argentina-Brasil, razones del déficit que más preocupa

