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miércoles, 26 de octubre de 2011


NOVOZYMES CONTINUA INCURSIONANDO EN LA PRODUCCIÓN DE COMBUSTIBLES ALTERNATIVOS.


Novozymes, basada en Dinamarca, con plantas en India y Brasil, y lider mundial en la producción de enzimas y combustibles alternativos, ha iniciado en Mozambique, conjuntamente con CleanStar Ventures, un proyecto destinado a remplazar con etanol miles de sistemas basados en la combustión de carbón vegetal.

LA NUEVA PLANTA DE LABORATORIOS RICHMOND S.A.


LAS COMPAÑÍAS FARMACÉUTICAS ARGENTINAS SIGUEN CRECIENDO E INCREMENTANDO SUS EXPORTACIONES.

Con la presencia de la Señora Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, se inauguró en el mes de agosto la nueva planta industrial de Laboratorios Richmond S.A., en la ciudad de Pilar. El video del discurso pronunciado por la señora Presidenta, puede verse en http://www.youtube.com/watch?v=Bdcy3yPcvHI

Laboratorios Richmond S.A. invirtió u$s 14 millones en Pilar, y sumará otros u$s 7 millones, para lograr mayor capacidad de producción, duplicar sus ventas en el mercado interno y seguir expandiendo las exportaciones. Sus nuevas instalaciones le permitirán incrementar la elaboración de productos para el tratamiento del HIV, oncológicos y de enfermedades del sistema nervioso central.


Nuria Rebón, Buenos Aires.
El Cronista Comercial
02/08/2011


El laboratorio argentino Richmond inauguró, con la presencia de la presidenta Cristina Fernández, una planta en el Parque Industrial de Pilar, que le permitirá duplicar su producción y facturación en cinco años, al aumentar sobre todo sus exportaciones de medicamentos para el tratamiento de HIV, enfermedades del sistema nervioso central y oncológicos.

La empresa destinó u$s 14 millones (el 60% con capital propio y un 40% con un crédito del BICE) para construir la planta, donde se elaborarán comprimidos y cápsulas para productos antirretrovirales complejos.

“Hasta el 2000 tuvimos una planta que luego vendimos a IBC, quienes hoy nos proveen de productos inyectables. Hasta el momento, investigamos y desarrollamos en nuestra planta de Chacarita, pero la mayoría se elabora a través de terceros. La nueva fábrica nos permitirá ampliar la producción propia y cumplir con más reglamentaciones exhaustivas para exportar a más países”, explicó Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond, quien fuera también accionista del desaparecido diario Crítica.

“La producción de esta planta se centrará en comprimidos o cápsulas para el tratamiento de HIV y enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer o Parkinson. No importamos medicamentos, pero sí materias primas para elaborar productos. La planta permitirá sustituir importaciones al competir más con productos importados de laboratorios internacionales”, explicó Elvira Zini, directora de Asuntos Técnicos y Científicos de Richmond.

La nueva fábrica tiene capacidad para elaborar 100 millones de unidades al año. La firma, que elabora hoy esa cantidad, mudará la mitad de su producción a la nueva planta, mientras que los 50 millones restantes se seguirán haciendo a través de terceros. En cinco años, prevé elaborar el doble, 200 millones de unidades.

“En los próximos cuatro años, vamos a invertir otros u$s 7 millones para ampliar la capacidad. Este año prevemos facturar $ 180 millones, el 10% por exportación. Creemos que las ventas al exterior aporten en cinco años el 50% de nuestros ingresos, al duplicar producción y ventas”, explicó Figueiras. Para financiar parte de esos u$s 7 millones, planea aplicar a un crédito del Bicentenario.

“Ya exportamos a América latina, Túnez, Jordania y estamos por hacerlo en Brasil, donde hay que cumplir con muchas regulaciones; además estamos en proceso de ingresar a Rusia y Sudáfrica”, explicó Zini.

Las ventas de sus líneas de HIV y Oncología crecieron 30%, mientras que las del Sistema Nervioso Central (SNC) se duplicó.

Marcelo Figueiras ingresó como accionista del laboratorio 15 años atrás, cuando lo adquirió a la familia Fuchs, dueña de la firma desde sus inicios, en 1935, tras un lapso de trabajo asociado. De 2003 a 2010, la producción del sector farmacéutico creció un 123%, y sus ventas un 198%, en tanto que las exportaciones se incrementaros el 152%, a u$s 801 millones. En el país hay 230 laboratorios, el 53% de capital nacional, según datos del Ministerio de Industria.


viernes, 21 de octubre de 2011

¿Qué diablos hacemos casados con Brasil?


Una mirada distinta sobre el comercio Argentina - Brasil. De Lucas LLach en "La ciencia maldita", diario "La Nación"

En una época se decía: el Mercosur tiene para Brasil un objetivo político (influir más en Sudamérica), y para Argentina un objetivo económico, acceder a un gran mercado.

¿Es así? Este año es posible que la Argentina cierre el año con un déficit comercial de 6500 millones de dólares con Brasil. Somos liberales, no nos molestan los déficits per se; pero en este caso sirven para hacer una cuenta de qué ganamos y qué perdemos. Casi todo lo que importamos de Brasil son cosas que, en caso de no tener un acuerdo arancelario, importaríamos desde otros orígenes más baratos. Por ejemplo, desde Brasil importamos hasta agosto 14.000 millones de dólares, que podemos proyectar para el año en 21 mil millones. Supongamos –y es una estimación conservadora– que comprando esos mismos bienes en China u otros países nos ahorraríamos un 20%. El ahorro total sería de 4200 millones de dólares, o casi 18.000 millones de pesos.

Es mucho dinero. La asignación por hijo es de 280 pesos mensuales o 3360 pesos anuales. Es decir que el sobreprecio que termina en manos de empresarios brasileños alcanzaría para pagar 5 millones de asignaciones, que son más o menos las que hay.

Cierto, hay una falacia. También los brasileños pagan un sobreprecio a las exporaciones argentinas hacia Brasil. Pero con el déficit que hay, ese subsidio que reciben nuestros empresarios por sus exportaciones son menores. En términos netos, si es cierto que el déficit será 6500 millones, estamos pagando a los empresarios brasileños sobreprecios que, en el monto total, exceden al sobreprecio que los brasileños pagan a empresarios argentinos. De nuevo: si el sobreprecio promedio fuera 20% en ambas direcciones, estamos despilfarrando 1300 millones de dólares.

No es poca cosa, y no me queda claro si otros beneficios que obtenemos del Mercosur supera a ese subsidio que los argentinos estamos dando a los empresarios brasileñbos.

blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/la-ilusion-y-el-desencanto/que-diablos-hacemos-casados-con-brasil/


miércoles, 19 de octubre de 2011

EL ESCENARIO INTERNACIONAL DE LOS PRÓXIMOS AÑOS. PRECIOS ALTOS DE LOS ALIMENTOS


El recientemente designado Director de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), José Graziano da Silva, acaba de emitir una declaración afirmando que los precios de los alimentos seguirán altos por varios años más. "Hasta que no tengamos una situación financiera más estable en todo el mundo, los precios de las materias primas reflejarán eso", dijo el funcionario. Acotemos que la estabilidad financiera parece un objetivo difícil de lograrse en el mediano plazo, e incluso pareciera estar en vías de empeorar, tanto en USA como en Europa. Con lo cual cabe pensar que, entonces, los precios altos de los alimentos serán una constante en los próximos años.

Este escenario de precios altos en materia agrícola, es asumido también por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en su documento conjunto con la FAO "OECD-FAO Agricultural Outlook 2011-2020" (http://www.keepeek.com/Digital-Asset-Management/oecd/agriculture-and-food/oecd-fao-agricultural-outlook-2011_agr_outlook-2011-en). La OCDE acaba de reiterar esta postura, en sus comentarios formulados al documento conjunto en "Agriculture: Higher prices here to stay, says OECD-FAO report" (http://www.oecd.org/document/31/0,3746,en_21571361_44315115_48182047_1_1_1_1,00.html).

El documento "Economy: Global shocks to become more frequent", donde la OCDE plantea presagios sombríos para los próximos años de la economía mundial, afirmando que sufrirá crisis mas frecuentes y más graves, supone una nueva vuelta de tuerca. "Las consecuencias económicas de acontecimientos como la crisis financiera o una pandemia potencial van a amplificarse por la imbricación creciente de la economía mundial", según este informe. La epidemia de neumonía atípica (SRAS), en 2002, "que se propagó rápidamente desde Hong Kong al mundo entero a medida que viajeros contaminados por el virus" regresaban a sus países, ya puso en evidencia la "creciente amenaza de las pandemias", dice la OCDE. "El número creciente de megalópolis muy pobladas, sobre todo en Asia, aumenta este riesgo", en particular en "Dacca, Manila y Nueva Delhi, grandes plataformas para los viajes de negocios, turismo y migraciones", expresa el informe. Se sostiene que es necesario contar con nuevos antibióticos para hacer frente a las nuevas infecciones bacterianas resistentes a los medicamentos actuales, y aconseja adoptar una política de incentivos fiscales y de aceleración de patentes a la industria farmacéutica.

Si combinamos un período de varios años de crisis económica y sanitaria (también geomagnética, dice la OCDE), estamos hablando de una creciente inestabilidad financiera mundial y de epidemias y pandemias graves que exigirán medidas concertadas para enfrentarlas. Y durante ese lapso, los precios de los alimentos seguirán siendo altos, según lo sostienen tanto la FAO como la OCDE. Entonces el escenario será de crisis financieras, epidemias, pandemias graves, y altos costos en el suministros internacional de alimentos.

Ahora ya estamos a las puertas de una de esas crisis a las que alude la OCDE en su informe. Aquí se pondrá a prueba hasta que punto los precios internacionales agrícolas y los flujos de volúmenes transados, mantendrán niveles alineados con la situación actual, o se producirán desequilibrios susceptibles de afectar nuestros ingresos de exportación.

En Argentina hemos atravesado la crisis financiera desatada en 2008, sin consecuencias graves. En este aspecto nuestro aislamiento de los mercados financieros internacionales nos jugó a favor. También atravesamos dos grandes pandemias, gripe aviar y gripe humana, con efectos muy leves sobre nuestra población. En el interín, nuestra producción agrícola continuó con su sendero de mejora tecnológica, rindes crecientes y precios internacionales altos. Lamentablemente nuestras carnes no siguieron el mismo camino, pero en tres años más los rodeos estarán bastante recompuestos, en la medida en que se mantengan precios remunerativos al productor. Nuestra producción láctea continúa creciendo, al igual que las exportaciones. El perfil de nuestra deuda externa no plantea dificultades insalvables en el mediano plazo. Todo esto quiere decir que el escenario que vaticinan las agencias de la ONU, puede encontrarnos no sólo en buenas condiciones para enfrentarlo, sino ante la oportunidad de seguir exportando alimentos a muy buenos precios. De la crisis nace una oportunidad.

Para aprovechar al máximo estas posibles ventajas, es necesario acomodar la casa. Articular una política firme de reducción gradual de la inflación y de los costos directos que actúan sobre la producción, lograr el equilibrio fiscal y ordenar el sector de comercio exterior, suprimiendo distorsiones generadas por el sector público, son los complementos ineludibles. ¿Lograremos hacerlo o desaprovecharemos la oportunidad?. No se trata aquí de ideologías, partidismos ni especulaciones electorales. Simplemente del sentido común necesario para implementar políticas basadas en el consenso y en el interés nacional.

El Blog de la Plata Off Shore S.A.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Argentina-Brasil, razones del déficit que más preocupa


Recomendamos una lectura cuidadosa de este artículo de Walter Naumann, publicado en la edición de ayer del periódico"Ambito Financiero". Contiene un análisis objetivo del comercio Argentina-Brasil en el entorno Mercosur, fundado en datos y estadísticas serias y abarcativas. Es un trabajo que no tiene desperdicio.


Argentina-Brasil, razones del déficit que más preocupa

Por: Walter Naumann

La evolución reciente del tipo de cambio del principal socio comercial de la Argentina ha generado algo más que señales de alarma en los empresarios nacionales. La divisa brasileña que en los últimos años se ha caracterizado por tener una menor volatilidad que el peso, a partir de agosto comenzó a oscilar más, y luego de varios años de fuerte apreciación cambiaria, el real empezó a registrar una pérdida de valor. En efecto, la moneda brasileña registró en septiembre su mayor depreciación desde 2002, un 18,3%. No sucedía algo semejante desde la campaña presidencial de Lula da Silva, que tanto preocupó a los empresarios y al mundo financiero, cuando el real se desplomó casi el 25%. La situación para la Argentina no es simple, y menos si el tipo de cambio es deflactado por inflación, lo que arroja un mayor diferencial cambiario entre los países.

De acuerdo con un informe elaborado por Abeceb.com el comercio entre los países aumenta pero con un marcado desequilibrio. «Desde 2004 se mantiene una tendencia de crecimiento del comercio bilateral con profundización del déficit de la Argentina», sostiene el estudio.

Según las cifras de la consultora, el intercambio bilateral se ha elevado un 221% desde 2004, pero en el mismo período el rojo para el comercio exterior argentino con su principal socio comercial ha trepado el 261%. «Se contabilizan 95 meses desde el comienzo del déficit estructural para la Argentina», precisan desde Abeceb.com.

En tal sentido, 2011 será el octavo año consecutivo con rojo comercial para la Argentina en la relación bilateral. El saldo desfavorable comenzó en 2004, cuando el intercambio dejó un margen positivo a Brasil de u$s 1.800 millones, luego de nueve años consecutivos con superávit para la Argentina.

En los años posteriores el saldo favorable a Brasil fue tomando mayor magnitud, y pasó en 2005 a u$s 3.674 millones. En 2006 se ubicó en una cifra similar: u$s 3.669 millones, para elevarse en 2007 y 2008 a u$s 4.006 y u$s 4.345 millones, respectivamente.

La explosión de la crisis internacional generó una importante contracción del intercambio bilateral, y las ventas argentinas a Brasil se redujeron un 15% mientras que las compras al principal socio comercial se desplomaron el 32%. Esto produjo que el rojo comercial de la Argentina cediera a sólo u$s 724 millones en 2009.

En 2010, con la recuperación del intercambio, las exportaciones a Brasil treparon casi el 28% pero las importaciones lo hicieron un 54%. Esto motivó que el saldo desfavorable para la Argentina trepará a u$s 4.095 millones.

En el año actual, la situación no sólo no es diferente sino que parece profundizarse. De hecho en los primeros nueve meses del año, el déficit de la Argentina ya es de u$s 4.501 millones y de acuerdo con las estimaciones de Abeceb.com podría cerrar el año en u$s 6.500 millones. En la consultora estiman que las exportaciones argentinas a Brasil rondarán este año u$s 17.500 millones, pero las importaciones podrían dispararse a u$s 24.000 millones. Sin dudas se trata de una señal de alerta que no puede pasarse por alto, menos en un escenario de erosión del superávit comercial, uno de los pilares del modelo económico.

Si bien los funcionarios y algunos empresarios han buscado minimizar el impacto que puede tener la devaluación del real, no obstante, las cifras del comercio bilateral parecen demostrar lo contrario y en septiembre la Argentina registró el segundo mayor rojo comercial con Brasil de la historia: u$s 774 millones. Además, el déficit acumulado en los primeros nueve meses del año es el doble que el de igual período del año pasado.

No obstante, el tipo de cambio no es el único factor seguido de cerca por analistas, quienes aseguran que el mayor temor es que se desacelere la economía brasileña. Consultado respecto de la devaluación del real, Mariano Lamothe, economista jefe de Abeceb.com, afirma que «el impacto es relativo, ya que en el mismo proceso la Argentina también ha mostrado cierta depreciación. Por otro lado la tasa a la que se depreció el real en esta oportunidad es muy inferior a la que se registró durante la crisis que se inició a finales de 2008. De hecho, en esta ocasión el Gobierno de Brasil se movió rápidamente para ponerle un techo a la depreciación de su moneda. Ahora la mayor preocupación debería pasar por lo tanto por las señales de que la economía de Brasil va a crecer a tasas menores». Por su parte, el titular de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), Osvaldo Rial, destacó la necesidad de que las economías de la Argentina y Brasil se vuelvan «cada vez más complementarias y menos sustitutivas» y que todavía es mucho lo que pueden hacer ambos países para ganar nuevos mercados extrazona.

«Si bien un devaluación brusca del real sería muy negativa, también se debe tener en cuenta que la situación de la industria argentina en la actualidad es muchísimo más robusta que la que teníamos en 1998, cuando se produjo la gran depreciación de la moneda brasileña», afirmó Rial. Y resaltó la importancia de «funcionar con políticas coordinadas con Brasil, como lo viene haciendo el Gobierno argentino».

La UIA tampoco pasó por alto el escenario externo y en la reunión mantenida la semana pasada, su junta directiva analizó con detenimiento la situación económica internacional
y su impacto en la región. Puntualmente, se abordó la situación de la economía brasileña y las posibles consecuencias en el comercio bilateral con la Argentina.

• Costos

Casi todas las miradas están puestas en el tipo de cambio, pero si se observa los diferenciales de precios entre Brasil y la Argentina, se puede encontrar otro factor de potenciación del déficit en el comercio exterior argentino. Al respecto Lamothe sostiene que «el país aún tiene una brecha cambiaria con Brasil muy importante y no puede depender permanentemente de la competitividad cambiaria. La Argentina debe actuar sobre otras variables y no focalizarse únicamente sobre el tipo de cambio.

Si uno mira el tipo de cambio multilateral, la Argentina está todavía muy bien posicionada. El problema pasa por el aumento en los costos de la industria local, que comienza a deteriorar la competitividad real, que era compensada anteriormente por la apreciación de la divisa brasileña. En este sentido se debe apuntar a profundizar las mejoras en la productividad de las empresas: ganar competitividad no a través del tipo de cambio sino a partir de mayores inversiones».

• Ponderación

Además de las cifras anuales en dólares, otro indicador que denota la magnitud del rojo que la Argentina mantiene en el comercio con Brasil desde hace 8 años lo da la proporción que representa el déficit sobre el total del intercambio bilateral.

En este sentido, en 2004 el saldo desfavorable para la Argentina representaba el 13,9% del monto total negociado con Brasil. Esa cifra aumentó a un máximo del 22,5% a 2005, y luego cedió al 18,5% en 2006, un 16,1% de 2007, y bajó al 14,1% para 2008.

Con la crisis internacional y la parálisis consecuente en el intercambio, el déficit de la Argentina pasó a representar tan sólo un 3,1% del total transado bilateralmente. Pero el año pasado, el rojo ya representó el 12,4% de los negocios y de confirmarse las proyecciones de Abeceb.com podría trepar al 15,7% del total.

Consultado respecto de cuáles son los sectores que podrían verse más perjudicados,
Lamothe sostuvo: «Los rubros tradicionalmente sensibles, como textiles, indumentaria, calzados, línea blanca, que se caracterizan por tener sistemas de monitoreo y de cupos».

• Ventas

Sin lugar a dudas la relación con Brasil es muy estrecha y necesaria. De hecho, el 21% del total que exporta la Argentina al mundo tiene como destino el mercado brasileño y un 84% de lo que vende al Mercosur es comprado por los brasileños.

De los u$s 13.699 millones que el país ha colocado en los socios del bloque durante los primeros ocho meses del año, hay u$s 11.462 que han tenido como destino Brasil.

En cuanto a qué es lo que le vende el país a su principal socio, la Argentina es el máximo proveedor de automotores de Brasil, le sigue Corea del Sur. También es el principal en autopartes, donde lo secunda Alemania. Además es el segundo mayor abastecedor de naftas al vecino país, después de Argelia.

Del total acumulado de enero hasta fin de agosto, u$s 4.080 millones (36%) correspondió al sector automotor, luego se ubicaron los bienes agrícolas con un valor de
u$s 2.616 millones (23%) y posteriormente las autopartes con u$s 1.080 millones (9%), minerales y combustibles u$s 1.039 millones (9%), químicos u$s 959 millones (8%), metales y sus manufacturas u$s 418 millones (4%) y el resto de los productos u$s 1.270 millones (11%).

En cuanto al aporte de los diferentes sectores a la variación de las exportaciones argentinas a Brasil durante los primeros ocho meses de 2011, frente a igual período del año pasado, el sector automotor ha contribuido en un 40%, los bienes agrícolas con un 31%, minerales y combustibles con un 9%, metales, y sus manufacturas, el 7%; químicos, un 3%; bienes de capital con un 3%; plástico y caucho, el 1%; textil e indumentaria, un 1%; autopartes, el 1%, y otros rubros, un 2%.

• Compras

En cuanto a cuáles son los productos que el país compra a Brasil, la Argentina también es el principal demandante de los vehículos brasileños, en segundo lugar se encuentra México. Además la Argentina es el segundo mayor importador de diésel y fueloil desde Brasil, detrás de Singapur.

Por otro lado, el argentino es el tercer mayor mercado que tiene Brasil con un monto superior a u$s 14.000 millones. En los primeros ocho meses del año, China ha sido el principal comprador de productos brasileños con un total de u$s 29.000 millones. En segundo lugar se encuentra EE.UU. con u$s 16.440 millones. El cuarto y quinto mercado de destino para los productos brasileños son Holanda y Alemania, con u$s 9.100 millones y u$s 6.150 millones, respectivamente.

El sector automotor ocupa una posición de claro liderazgo, ya que del total deu$s 14.234 millones que se importaron desde el principal socio comercial, u$s 3.444 millones (24%) correspondieron a las autopartes y u$s 3.121 millones a automotores
(22%). Completan los cinco primeros lugares, los productos químicos con u$s 1.621 millones (11%), minerales y combustibles u$s 1.141 millones (8%) y metales y sus manufacturas u$s 1.137 millones (8%).

Luego se ubican los bienes de capital con u$s 1.069 millones (8%), bienes agrícolas u$s 508 millones (4%), máquinas y aparatos electrónicos u$s 470 millones (3%), papel y editoriales u$s 376 millones (3%), textil e indumentaria u$s 303 millones (2%) y el resto de los rubros u$s 1.047 millones (7%).

De acuerdo con las cifras de la consultora Abeceb.com, el sector de autopartes fue el que mayor aporte generó en el incremento de las importaciones desde Brasil con una incidencia del 25%, mientras que en el caso de los automotores fue del 23%.

Posteriormente se ubicaron: bienes de capital con una contribución del 16%, minerales y combustibles, el 15%; metales y sus manufacturas, un 9%; químicos, el 8%; bienes agrícolas, un 4%, papel, y editoriales, el 2%, y los restantes 3%.

Alternativas

Algunos han deslizado la posibilidad de que la Argentina tenga un tipo de cambio diferencial para el sector productivo en el comercio exterior, al respecto el economista jefe de Abeceb.com indicó que «un tipo de cambio diferencial genera distorsiones y problemas de control.

La historia reciente indica que este tipo de medidas no ha funcionado. No obstante, actualmente en la Argentina existe un sistema de retenciones que funciona como un mecanismo de diferencial cambiario. Hoy no es por el tipo de cambio por donde se debe buscar la mayor competitividad».

En cuanto a si profundizar el comercio bilateral en monedas locales puede ser una solución en materia cambiaria, Lamothe asegura que «el manejo en monedas locales ayuda a reducir algunos costos transaccionales, al manejo de las reservas y a evitar algunos riesgos cambiarios, pero el mundo sigue midiéndose en torno al dólar, por lo que esta alternativa no modifica en mucho a la paridad cambiaria entre los países».


Empresas que compran y venden


Las compañías brasileñas que más le venden a la Argentina, todas por un monto superior a u$s 50 millones anuales, de acuerdo con los datos del Gobierno brasileño, son: Fiat, Renault, General Motors, Mercedes-Benz, Volkswagen, Toyota, CIEN Compañía de Interconexión Eléctrica, Ford Motor, Embraer, Peugeot Citroën, Samarco Mineracao, Honda, Petrobras, Vale, Motorola, Mineracao Corumbaense Reunida, Scania, Braskem, Iveco, Nokia, International Industria Automotiva daAmérica do Sul, LG Electronics, Alberti Pasqualini-Refap, Usiminas, Arcelormittal, Syngenta, Caterpillar, Gerdau, MAN, Paranapanema, John Deere, Samsung, Urucum Mineracao, Klabin, Oxiteno Nordeste, ZF do Brasil, AGCO, Siemens, Whirpool, CNH Latin America, Pirelli y Flextronics. Por otro lado, entre las firmas de Brasil que le compran más de u$s 50 millones a la Argentina están Toyota, Ford Motor, Fiat, Peugeot Citroën, Cisa Trading, Volkswagen, Braskem, Renault, Petrobras, Mercedes- Benz, Dow Brasil, Iveco, Scania, Pirelli, Cooper Trading, Sertrading, Leitesol, A.T. Comercio, Unilever, Ambev y Bayer.

 
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