La discusión de precios con clientes y proveedores, tema poco crítico cuando existe una situación de estabilidad macroeconómica extendida, se presenta como compleja, difícil y áspera cuando la inflación se sitúa en niveles significativos. En Argentina, especialmente con motivo del debate planteado a partir del cuestionamiento de legitimidad de algunos índices del INDEC, la negociación de precios tiene un ingrediente adicional, que es la discusión acerca del valor macro que los distintos actores tomarán como punto de arranque de cualquier análisis.
En el Comercio Exterior este tema es singularmente complejo. La canasta de costos de las distintas categorías de operadores, es amplísima, fluctuante, y para peor, con un claro proceso de crecimiento. Los importadores y exportadores, sobre quienes recae el costo final de estas operaciones, vienen registrando aumentos sucesivos en sus costos, los cuales, de diversas maneras, han ido reduciendo su rentabilidad, dejando de lado el costado cambiario, que es harina de otro costal. Transporte terrestre, marítimo, aéreo y fluvial, manejo portuario, depósitos, seguros, distribución, honorarios y tasas de los distintos operadores, mano de obra directa, impuestos, son, entre otros, algunos de los principales rubros de los cuales derivan costos que mantienen su tendencia incremental. Por lo tanto, a la hora de la discusión de precios, no sólo entre sectores económicos sino también entre las empresas, cada uno de éllos saca a relucir sus propias cifras, pugnando porque su legitimidad sea reconocida por los otros actores.
Los Sindicatos, a la hora de la discusión paritaria, se inclinaron, con su invariable realismo, por "la inflación del supermercado". El sector privado fue acomodando también a la realidad económica sus negociaciones entre sectores y empresas, y todo se encaminó bastante bien y sin que se plantearan conflictos sobre la magnitud de la oscilación de los precios relativos que se tiene en cuenta a la hora de la discusión.
Este es un dato interesante a la hora del análisis, ya que, por la naturaleza de su elaboración técnica, este rubro del índice del costo de la construcción, tiende a seguir la evolución general de los precios relativos de la economía. Tenemos así un dato no cuestionado, oficial, que si bien no excluye el análisis detallado de costos reales y efectivos que cada compañía realiza a la hora de fijar precios, por lo menos es útil para definir la magnitud de su entorno.
El cuadro del INDEC que expone los índices a los cuales nos referimos ("ICC-GBA base 1993=100. Índice del nivel general y capítulos. Variación porcentual respecto de: mes anterior, diciembre del año anterior, mismo mes del año anterior") puede verse en http://www.indec.gov.ar/nuevaweb/cuadros/10/ICC-capitulos-ud.xls.
La Plata Off Shore S.A.
