viernes, 26 de noviembre de 2010
PRODUCTOS DE TEMPORADA EN FARMAZONA ARGENTINA
Nuestras instalaciones ANMAT son su mejor plataforma para optimizar el flujo de productos dermatológicos y cosméticos de importación, orientados a su colocación durante la temporada veraniega. Si su compañía recibe, o Ud. adquiere en el exterior productos dermatológicos o cosméticos consumibles en función del incremento de las actividades al aire libre durante el verano, nosotros somos el camino a seguir para una distribución óptima, minimizando el impacto de los costos financieros de importación, y haciendo más eficiente su logística global. Esto se vuelve mucho más significativo aún, en el caso de productos destinados a la belleza femenina de origen importado, cuyo valor unitario absoluto es alto y su demanda sostenida, al tener como cliente potencial a un sector socioeconómico que privilegia la calidad y acepta un precio mayor.
Ud. puede adquirir un stock mucho mayor que si despachara directamente sus productos a plaza. Al diferir el costo de importación, su compra externa puede ser mayor, ya que no necesitará capital de trabajo adicional para afrontarlo. Nuestra velocidad operativa le permitirá ir siguiendo ajustadamente la demanda, al despachar a plaza las cantidades de producto que ya tiene comprometidas para la venta, y evitando mantener stocks elevados y ociosos a un costo fiscal alto.
En realidad, estas líneas están dirigidas a las compañías que aún no utilizaron este instrumento, y por lo tanto no se han servido de él para esta temporada, para que en la próxima puedan planear su compra externa en función de la utilización de FARMAZONA ARGENTINA como instrumento de un mejor negocio. Nuestros clientes que operan en el rubro dermatológico y cosmético ya conocen estas ventajas y las utilizan ampliamente temporada tras temporada, pero para quienes aún no lo han hecho, vale la pena tener en cuenta esta alternativa. Si sus competidores vienen utilizando esta operatoria año tras año con éxito, es porque obtienen importantes ventajas, de todo tipo, al manejarse con esta estrategia.
Piénselo y actúe.
¿BRASIL IS REALLY AN INDUSTRIAL EXPORTER?
ENGLISH TRANSLATED
DR LUCAS LLACH BLOG
RICS
26/11/2010
I get data on the composition of Brazilian exports. Primary products account for 40% of the expo. Semi-manufactured goods, 14%. Manufacturing, 44%. These rankings are always debatable. For example: the first fifteen lines of manufactures account for 18% of total exports, but that 18% third is contributed by the following areas: sugar refined fuel oils, iron sheets, ethyl alcohol and gasoline aluminum oxides ; all worth less than $ 1000 a tonne. For reference, a ton of soybeans is worth circa $ 400. I mean we're not talking about microchips, biogenetic or anything like it.Raw sugar (which is between the semi and represents 3.9% of total exports from Brazil) and refined sugar (1.6% of domestic sales), two Brazilian products for 1500, representing more currencies for Brazil than the sum of Embraer and cars, including plug us to us through the Fort Mercosur, which together reach 4.6% of total exports. More sugar than cars and airplanes combined. And that's to say nothing of crude iron (8.6%), soybeans and soybean residues (12%) or oil is the "replacement industry."Brazil has no BRIC destination: it has, like us, the destination of supplier of raw materials for BRIC. I say the RIC.EX-POST: A graph and a comment. The graph:

Comment: OK, what defines the BRICs is its export basket. In fact, no one knows exactly what the essence of the BRIC, unless large population and a GDP per capita is very high (although much higher in Russia than in China or Brazil and India). However, the general point is that banks in Brazil, we love Brazil, but we do not like the Argentines who spend their lives repeating "We're not Brazil," as if our neighbor out or very rich or very dynamic and very industrial-exporter or very fair. It is none of those things. Baideuei: of the 67 billion that Brazil exported manufactured goods in 2009, 12 thousand we sold them to us. 18%, courtesy of the Fort Mercosur because our market is only 0.5% of the global economy.
http://blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/
¿ES REALMENTE BRASIL UN EXPORTADOR INDUSTRIAL?
El universo de los Blogs es quizás uno de los instrumentos principales de los que se valen los grandes periódicos para enfrentar la inexorable transición hacia la publicación enteramente digital. Si bien los periódicos en su expresión escrita estarán aún muchos años con nosotros, la digitalización avanza a pasos agigantados. Clarín ya tiene el 65% de sus lectores, en la versión digital del periódico de mayor tirada de ejemplares en el pais. La Nación, cuya versión digital funciona permanentemente en la avanzada tecnológica, acaba de hacerse acreedora a una importante distinción internacional por su periódico publicado en Internet. New York Times formula su estrategia en base a la publicación digital no gratuita, es decir pagada por el lector. El fenómeno americano "The Huffington Post", que es sólo digital, supera a la publicación similar del "Washington Post", y Arianna Huffington es la nueva estrella de los medios estadounidenses. Janine Warner, con la autoridad de su opinión y experiencia, va más allá: "estoy preocupada por la supervivencia del periodismo" (La Nación, 25/11/2010).
Todos estos grandes periódicos mantienen, a modo de satélites orbitando su planeta periodístico, una gran cantidad de Blogs, publicados no sólo por sus propios periodistas, sino por colaboradores externos, algunos de éllos grandes personalidades en su especalidad (¿quien no sigue el Blog de Paul Krugman en el "New York Times", aunque no piense como él?).
Uno de esos Blogs ("La ciencia maldita") lo mantiene "La Nación", y es publicado por Lucas Llach, profesor de Economía en una importante Universidad. No se trata de un simple "paper" técnico para economistas. Es joven, multitemático, ingenioso, innovador, nada solemne, y, sobre todo, inteligente. De sus muchos trabajos publicados rescatamos una perla. Un análisis de la composición de las exportaciones brasileñas, que cuestiona frontalmente el mito del valor agregado y del ingrediente tecnológico en los productos que vende al mundo el gigante sudamericano. Nos muestra también que Brasil, a través del tipo de productos que exporta en cifras muy significativas, es en realidad nuestro gran competidor. Mientras que nos coloca cientos de miles de automóviles pivoteando sobre el controvertido esquema del Mercosur, alienta, promueva y subsidia, productos que nosotros vendemos y a los cuales, como en el caso de la carne y los cereales, no les damos un centavo de subsidios, sino que, ademàs, los gravamos com impuestos a las exportaciones. Dejemos que hable el Doctor Llach.
SE VIENEN LOS RICS
25//11/2010
Me llegan datos de la composición de exportaciones brasileñas. Productos primarios representan el 40% de las expo. Productos semimanufacturados, 14%. Productos manufacturados, 44%. Estas clasificaciones siempre son discutibles. Por ejemplo: los primeros quince renglones de manufacturas suman el 18% de las exportaciones totales, pero de ese 18% un tercio es aportado por los siguientes rubros: azúcar refinada, aceites combustibles, láminas de hierro; alcohol etílico; óxidos de aluminio y gasolina, productos todos ellos que valen menos de US$1000 la tonelada. Como referencia: una tonelada de soja vale circa US$ 400. Quiero decir: no estamos hablando de microchips, biogenética ni nada que se le parezca.El azúcar en bruto (que está entre los semimanufacturados y representa el 3,9% de las exportaciones totales de Brasil) y el azúcar refinado (1,6% de las ventas nacionales), dos productos brasileños de fines del 1500, representan más divisas para Brasil que la suma de Embraer y los autos –incluidos los que nos enchufan a nosotros gracias a la Fortaleza Mercosur–, que llegan en conjunto a 4,6% de las exportaciones totales. Más azúcar que autos y aviones sumados. Y eso por no hablar de hierro en bruto (8,6%), soja y residuos de soja (12%) o del petróleo que es la “industria de reemplazo”.Brasil no tiene destino de BRIC: tiene, como nosotros, destino de proveedor de materias primas para los BRIC. Digo los RIC.EX-POST: Un gráfico y un comentario. El gráfico:

El comentario: OK, lo que define a los BRICs no es su canasta exportadora. En realidad, no se sabe muy bien cuál es la esencia del BRIC, salvo mucha población y un PBI per cápita no muy alto (aunque mucho mayor en Rusia o Brasil que en China e India). De todos modos, el punto general es que bancamos a Brasil, amamos a Brasil, pero no nos gustan los argentinos que se pasan la vida repitiendo “no somos Brasil” como si nuestro vecino fuera o muy rico o muy dinámico o muy industrial-exportador o muy equitativo. No es ninguna de esas cosas. Baideuei: de los 67 mil millones de productos manufacturados que Brasil exportó en 2009, 12 mil nos los vendió a nosotros. Un 18%, gentileza de la Fortaleza Mercosur ya que nuestro mercado representa apenas el 0,5% de la economía mundial.
http://blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/
martes, 16 de noviembre de 2010
EL FUTURO INCIERTO DEL PUERTO LIBRE DE MONTEVIDEO.
En un editorial del 24 de octubre, el periódico "El País" de Montevideo, plantea una situación que está preocupando seriamente a los sectores vinculados al comercio exterior uruguayo: el futuro del Puerto Libre de Montevideo frente a las nuevas normas del Código Aduanero del Mercosur. Es que éste omite el tratamiento de los "enclaves", concepto necesariamente vinculado a la extraterritorialidad de un distrito determinado, frente a las leyes ordinarias que rigen en el resto del territorio, incluyendo las aduaneras, y deja al Puerto Libre en una situación ambigua. Veamos el contenido del editorial de "El País".
http://www.elpais.com.uy/101024/predit-523978/editorial/ojo-con-el-puerto-libre
Ojo con el puerto libre
El "puerto libre" de Montevideo significó en el 2008 ingresos por US$ 514 millones y se estima que esa cantidad podría duplicarse en el corto tiempo. Además, hay 36.000 personas que viven de ese sector, uno de los que emplea mayor mano de obra. El término comprende lo que se conoce como un enclave (algo similar a una zona franca), una área claramente delimitada y protegida de la zona portuaria, donde ingresan mercaderías en tránsito, que no tienen necesariamente a Uruguay como destino final y que, durante su permanencia, estarán exentas de todo tributo y recargos aplicables a la importación. Mientras se encuentran en el enclave, puede cambiarse libremente el destino de la mercadería, el almacenaje no tiene plazo determinado, los usuarios extranjeros no pierden la propiedad de la mercadería, tampoco ésta pierde el certificado de origen, puede venderse sin pagar tasa o impuesto. Es decir, toda actividad comercial, con la excepción de modificar la naturaleza del producto, es absolutamente libre mientras se encuentre en esa zona y nuestro país cobre por servicios y logística que su mantenimiento, depósito, clasificación, fraccionamiento o movimientos internos exijan. Opera las 24 horas los 365 días del año y desde 2002 se ha implementado una Web-cam con acceso desde cualquier parte del planeta, lo que asegura el seguimiento directo y en tiempo real de las cargas.
Un puerto, limitado a las capacidades económicas del país, a nuestro mercado, sería de límites estrechos. Somos escasos tres millones y medio de habitantes. El "puerto libre" lo que hace es ampliar su espectro para recibir mercadería con destinos diversos: a Paraguay y Bolivia a través de la Hidrovía, el sur del Brasil y de Argentina (salvo que sea Buenos Aires para el resto del país se hace muy caro y es más económico el cabotaje desde Montevideo) y viceversa: los productos de ellos salen al mundo por esta vía. Pero el puerto libre además tiene la ventaja de atraer a la región a más líneas navieras, lo que beneficia al país. Más del 50% de las mercaderías que pasan por el puerto de Montevideo no tienen como destino final a Uruguay.
Nos dirán que todo es impecable y cuál es el problema de este esquema de funcionamiento. Muy simple, el mismo de siempre: los vecinos. Brasil y Argentina, sobre todo y por el momento Argentina, miran con envidia este florecimiento del puerto de Montevideo que incluso despachaba cargas de vastas zonas de ese país hasta que el gobierno obligó a concentrarlas en Buenos Aires. Como Uruguay es libre y soberano de establecer en su territorio (frase que cada vez parece más vacía) sus normas y sus excepciones, se le busca alinear a través de los organismos internacionales que integra, sobre todo el Mercosur convertido cada día más en una entidad funcional a los intereses de los dos socios grandes.
Eso se refleja en el Código Aduanero del Mercosur, aprobado con el voto favorable de Uruguay en el Consejo del Mercado Común realizado en la ciudad de San Juan (Argentina), el pasado 2 de agosto. Allí queda nuestro "puerto libre" en la cuerda floja y ese fue el fundamento de documentadas y calificadas exposiciones de los senadores Lacalle Herrera y Sergio Abreu en el Senado de la República hace pocos días, alarmados por las consecuencias.
No es para menos, más allá de una cuestión de principios sobre cuales son los legítimos (¿o devaluados?) derechos que tenemos en nuestro territorio, hay 512 millones de dólares de razones y pueden transformarse en mil millones que podemos perder. Porque la redacción del Código elimina directamente la distinción de enclave aduanero respecto del territorio del país; dejamos de tener una zona de operaciones libre. Para el oficialismo esta exclusión no significa que Uruguay haya perdido sus derechos a operar como puerto libre, ¿pero alguien tiene alguna duda que si hay una reglamentación confusa y con definiciones poco claras, la interpretación que se aplicará será la que convenga a Argentina y Brasil? ¿Qué garantías hay que Argentina -incumplidora reciente de un fallo del Tribunal del Mercosur y más reciente de otro de la Corte de La Haya, respete una decisión en su contra? ¿No leyeron la historia de la obsesión de Buenos Aires por el puerto de Montevideo? El "bi-reinato" Kirchner o el imperio brasileño ¿van a actuar de buena fe y contemplando las asimetrías o lo harán como lo hicieron siempre?
El Parlamento uruguayo tiene la palabra.
Un puerto, limitado a las capacidades económicas del país, a nuestro mercado, sería de límites estrechos. Somos escasos tres millones y medio de habitantes. El "puerto libre" lo que hace es ampliar su espectro para recibir mercadería con destinos diversos: a Paraguay y Bolivia a través de la Hidrovía, el sur del Brasil y de Argentina (salvo que sea Buenos Aires para el resto del país se hace muy caro y es más económico el cabotaje desde Montevideo) y viceversa: los productos de ellos salen al mundo por esta vía. Pero el puerto libre además tiene la ventaja de atraer a la región a más líneas navieras, lo que beneficia al país. Más del 50% de las mercaderías que pasan por el puerto de Montevideo no tienen como destino final a Uruguay.
Nos dirán que todo es impecable y cuál es el problema de este esquema de funcionamiento. Muy simple, el mismo de siempre: los vecinos. Brasil y Argentina, sobre todo y por el momento Argentina, miran con envidia este florecimiento del puerto de Montevideo que incluso despachaba cargas de vastas zonas de ese país hasta que el gobierno obligó a concentrarlas en Buenos Aires. Como Uruguay es libre y soberano de establecer en su territorio (frase que cada vez parece más vacía) sus normas y sus excepciones, se le busca alinear a través de los organismos internacionales que integra, sobre todo el Mercosur convertido cada día más en una entidad funcional a los intereses de los dos socios grandes.
Eso se refleja en el Código Aduanero del Mercosur, aprobado con el voto favorable de Uruguay en el Consejo del Mercado Común realizado en la ciudad de San Juan (Argentina), el pasado 2 de agosto. Allí queda nuestro "puerto libre" en la cuerda floja y ese fue el fundamento de documentadas y calificadas exposiciones de los senadores Lacalle Herrera y Sergio Abreu en el Senado de la República hace pocos días, alarmados por las consecuencias.
No es para menos, más allá de una cuestión de principios sobre cuales son los legítimos (¿o devaluados?) derechos que tenemos en nuestro territorio, hay 512 millones de dólares de razones y pueden transformarse en mil millones que podemos perder. Porque la redacción del Código elimina directamente la distinción de enclave aduanero respecto del territorio del país; dejamos de tener una zona de operaciones libre. Para el oficialismo esta exclusión no significa que Uruguay haya perdido sus derechos a operar como puerto libre, ¿pero alguien tiene alguna duda que si hay una reglamentación confusa y con definiciones poco claras, la interpretación que se aplicará será la que convenga a Argentina y Brasil? ¿Qué garantías hay que Argentina -incumplidora reciente de un fallo del Tribunal del Mercosur y más reciente de otro de la Corte de La Haya, respete una decisión en su contra? ¿No leyeron la historia de la obsesión de Buenos Aires por el puerto de Montevideo? El "bi-reinato" Kirchner o el imperio brasileño ¿van a actuar de buena fe y contemplando las asimetrías o lo harán como lo hicieron siempre?
El Parlamento uruguayo tiene la palabra.
El País Digital
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