Las compañías farmacéuticas argentinas no están limitadas al mercado local. Varias de éllas venden sus productos en el exterior, y participan activamente en el mercado farmacéutico global. No existen aquí limitaciones de tamaño o de volúmenes de facturación. Lo que priva es la constancia, capacidad de gestión, creatividad y el trato directo con los compradores, sobre todo cuando éstos son latinoamericanos.Tal es el caso de Laboratorios Richmond, compañía farmacéutica argentina que ha logrado llegar con sus productos a Bolivia, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Chile, Uruguay, Costa Rica, Guatemala, Jordania, Líbano y Turquía.
La industria farmacéutica argentina mantiene una fuerte imagen tradicional en Latinoamérica, donde es conocida y respetada, y su aporte a nuestras exportaciones es cada vez más significativo. Este es uno de esos casos, y demuestra que llegar a otros mercados está al alcance de muchas compañías del sector.
