El
Poder Ejecutivo uruguayo recibió con expectativa el triunfo en las
elecciones argentinas de MauricioMacri, el dirigente que el 10 de diciembre desplazará del poder al kirchnerismo, una corriente con la que el presidente Tabaré Vázquez mantuvo una relación conflictiva y distante.
Al tiempo que el mandatario ya tendió puentes con el futuro número uno de la Casa Rosada, la cancillería y el equipo económico auguran mayor sintonía en la relación bilateral.
Las autoridades uruguayas plantean como prioridad asegurar en el corto plazo la libre navegabilidad del río Uruguay y el levantamiento de las trabas comerciales aplicadas durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, dijo a El Observador el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa.
El canciller manifestó tener confianza en que sean dos de los temas que primero se acuerden.
En conferencia de prensa, tanto Vázquez como el vicepresidente, Raúl Sendic, expresaron su expectativa por el cambio de gobierno en Argentina. Durante el Consejo de Ministros realizado ayer en Carlos Reyles, en Durazno, el presidente contó que llamó a Macri el domingo por la noche.
"Macri
me transmitió que tiene su más firme disposición para trabajar en
conjunto para tratar de superar todas las diferencias dificultades y
desencuentros entre nuestros gobiernos", dijo el presidente.
